Blog Institucional del Centro Internacional de Retinosis Pigmentaria Camilo Cienfuegos de La Habana Cuba

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jueves, 15 de septiembre de 2016

¿Qué hacer si mi córnea está perdiendo nitidez?

córnea opacaA cualquiera podría ocurrirle que la córnea pierda su nitidez, ya que todos estamos expuestos a las causas más comunes de que suceda esto que son:

  • Una infección ocular (por ejemplo, la queratitis infecciosa)
  • Una lesión en el ojo
  • Una inflamación o irritación del ojo
Hay factores que aumentan el riesgo de sufrir opacidad corneal. Si tienes alguno de ellos, consulta al oftalmólogo sin demora:

  • Sarampión, si resulta en una infección o tejido de cicatrización en el ojo
  • Cuerpos extraños que lastimen el ojo
  • Lesión en el ojo, ya sea por un golpe en él o por una sustancia química
  • Virus del herpes simple, que puede afectar a los ojos
  • Conjuntivitis o infecciones de cualquier tipo
  • Lentes de contacto si los usas por un período prolongado de tiempo, sobre todo si duermes con ellos. En esos casos, como el de Antonia, se aumenta el riesgo de las infecciones oculares y la probabilidad de desarrollar opacidad corneal.
  • Deficiencia de la vitamina A
Presta atención a los síntomas

Los siguientes signos y síntomas pueden presentarse en varias condiciones que afectan a los ojos, no son exclusivos de la opacidad corneal. Pero si los notas, debes acudir al oftalmólogo sin demora:

  • Disminución o pérdida de la visión
  • Dolor en el ojo
  • Sensación de un cuerpo extraño en el ojo
  • Lagrimeo o secreción del ojo
  • Irritación del ojo o sensibilidad a la luz
  • Área del ojo que aparece nublada, turbia o que no es transparente
Cómo se trata 

El médico te hará un examen ocular completo, utilizará unas gotas en los ojos para dilatar las pupilas. Probablemente, mediante un microscopio especial con un rayo de luz de alto poder, examinará la córnea y las otras estructuras del ojo.

Cuando el problema es menor, el ojo se cura con rapidez. Pero si la opacidad es más seria, toma más tiempo para sanarse. El tratamiento depende de la posible causa del problema, así como de la severidad de la lesión. Puede incluir poner parches en el ojo, el uso temporal de lentes de contacto, distintos medicamentos y hasta cirugía en casos muy severos. Los tratamientos más frecuentes incluyen:

  • Gotas para los ojos, que contengan antibióticos, esteroides o ambas cosas
  • Medicamentos por vía oral (tomados)
  • Cirugía para eliminar el tejido de cicatrización en algunos casos. Esta cirugía puede llevarse a cabo con rayos láser si la cicatriz está muy cerca de la superficie de la córnea.
  • Trasplante de córnea en los casos más severos
En todo caso, lo mejor es que tomes medidas para prevenir la opacidad de la córnea. Procura evitar, por ejemplo, los golpes en los ojos, usando gafas protectoras que los protejan cuando realices una actividad que pueda dañarlos. Estas gafas deben quedar ajustadas en la cara para evitar que un cuerpo extraño penetre bajo ellas y golpee el ojo. Otra cosa que puedes hacer si usas lentes de contacto es seguir estrictamente las indicaciones de tu optometrista u oftalmólogo en cuanto a su uso, como debes cuidarlos y limpiarlos, y de esta forma ayudar a evitar que se contaminen con bacterias que causen infecciones.

Pero, sobre todo, consulta inmediatamente a tu oftalmólogo si sospechas que padeces de una infección en los ojos, si te lastimas un ojo o si experimentas dolor en los ojos o algún cambio en la visión.  Si el médico estima que padeces de opacidad corneal, un tratamiento temprano más sencillo puede evitar la necesidad de tratamientos más complicados o invasivos, como una cirugía o el trasplante de córnea.



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sábado, 6 de agosto de 2016

¿Herpes en mis ojos?¿Por qué se producen?¿Cómo tratarlos?

Queratitis Herpética¿Qué es la queratitis herpética?


La queratitis herpética es una infección viral causada por el Virus Herpes Simplex (VHS). Existen dos tipos principales de este virus, el Tipo I que es el más común e infecta principalmente la cara, causando herpes labial. El Tipo II es el que se transmite sexualmente e infecta los genitales.

Si bien ampos tipos de herpes pueden extenderse hasta los ojos y ocasionar infección, el Tipo I es el que causa infecciones del ojo más frecuentemente. La infección puede ser transmitida al ojo a través del tacto (por ejemplo, tocando una lesión activa de herpes labial y posteriormente al ojo). 

¿Cuáles son los síntomas de HSV en el ojo?


El HSV puede afectar casi cualquier parte del ojo. Se puede formar sobre los párpados una erupción con vesículas. Habitualmente esta forma una costra y cura entre 3 y 7 días. Cuando la superficie del ojo está involucrada, el ojo puede enrojecerse, aparece lagrimeo, fotofobia (hipersensibilidad a la luz), cefaleas y sensación de cuerpo extraño (sensación de tener algo molesto en el ojo). Con menos frecuencia, el HSV puede afectar al ojo internamente, puntualmente a la retina (una de las capas internas del ojo); este cuadro puede causar disminución de la visión.

¿Cuál es la prevalencia de las afecciones oculares por HSV?


La afectación ocular por HSV constituye un problema de salud de primer orden. En Estados Unidos se estima que existen más de 20.000 nuevos casos anuales y un número total de episodios anual superior a los 48.000. 

En Francia la incidencia es de 31,5 por 100,000 personas-años, de los cuales 13,2 por 100,000 personas-años son casos nuevos y 18,3 por 100.000 personas-años son recurrencias.

La tasa de recurrencia es del 9,6% durante el primer año, 22,9% a los dos años y llegando al 63,2% si seguimos a los pacientes durante 20 años. La probabilidad de recidiva en el siguiente año aumenta con el número de episodios padecidos por el paciente. La infección bilateral es rara, aunque algunos estudios la sitúan entre el 1 y el 10%, siendo con mucho más frecuente en pacientes con atopia

¿Cómo se diagnostica la enfermedad ocular por HSV?


El diagnóstico de enfermedad ocular por HSV se hace por los síntomas, la historia clínica y el examen físico del ojo. La erupción sobre los párpados puede verse fácilmente, y se parece al herpes bucal o boqueras. 

El oftalmólogo usará el microscopio de la lámpara de hendidura para examinar la superficie y el interior del ojo. La conjuntiva puede estar enrojecida. La lesión clásica del HSV en la córnea es una dendrita que puede ser vista cuando se coloca en el ojo una tinción especial llamada fluoresceína. La infección más profunda dentro del ojo puede ser vista con otros instrumentos, los oftalmoscopios directo e indirecto.

¿Qué es la infección por herpes zoster?


El herpes zoster es un virus que crece en los nervios y puede diseminarse por la piel, provocando lesiones muy típicas. Esta enfermedad no necesariamente afecta al ojo, incluso cuando aparece en la cara y la frente. Pero si la división oftálmica del quinto nervio craneal (nervio trigeminal) resulta infectada, esta infección probablemente se extienda hacia el ojo. Esta infección produce dolor, enrojecimiento e hinchazón de los párpados.

Cuando el herpes zoster infecta la cara y amenaza el ojo, el tratamiento precoz con aciclovir administrado en forma oral durante 7 días reduce el riesgo de complicaciones oculares. Los corticosteroides, generalmente en forma de gotas, también pueden resultar de gran ayuda. Las gotas de atropina suelen utilizarse con frecuencia para mantener la pupila dilatada y ayudar a evitar que aumente la presión ocular.

¿Cómo se trata la enfermedad ocular por HSV?


El tratamiento depende de la estructura ocular afectada. Si sólo están afectados los párpados, se puede prescribir un ungüento antiviral o antibiótico. Si está afectado el ojo mismo, se usan gotas con antivirales tópicos varias veces por día. También puede prescribirse medicación antiviral oral como el aciclovir para disminuir la severidad de la infección. 

Si están involucradas estructuras más profundas se pueden prescribir también gotas de corticosteroides tópicos. Algunas veces la inflamación puede estar asociada a un aumento de la presión ocular (glaucoma). Si eso ocurre, pueden ser necesarias gotas especiales para disminuir la presión del ojo. Si la infección ocular por HSV no se trata adecuadamente puede dejar cicatrices y una disminución de la visión permanente. Es por eso que el seguimiento por un oftalmólogo resulta esencial.

Fuentes:


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jueves, 16 de junio de 2016

Trasplante de Córnea en 5 preguntas básicas



¿Qué es un trasplante de córnea?

El trasplante de córnea (o queratoplastia) es la sustitución, mediante cirugía, de una córnea enferma por la sana de un donante. Existen dos tipos de queratoplastias: la de espesor total o penetrante y la de espesor parcial o lamelar.

Usted probablemente estará despierto durante el trasplante, pero le aplicarán un medicamento para relajarlo. La anestesia local (medicamento insensibilizador) se le inyectará alrededor del ojo para bloquear el dolor e impedir el movimiento ocular durante la cirugía.

¿En qué casos está indicado el trasplante de córnea?

Principalmente en aquellos casos en los que la córnea presenta algún tipo de opacidad o irregularidad que dificulta la visión. Las patologías en las que con más frecuencia se aplica esta técnica son las queratitis herpéticas, los queratoconos, las queratitis infecciosas y las descompensaciones corneales.

¿Cuándo es necesario un trasplante de córnea?

Los trasplantes de córnea pueden tener tres fines: óptico, cuando se trata de devolver la visión al receptor; terapéutico, para salvar el globo ocular o mantener su integridad hasta futuras intervenciones, y estético, cuando se hace para eliminar opacidades que afean el rostro o afectan la autoestima del paciente.

Un transplante de córnea es necesario si la visión no se puede corregir satisfactoriamente con anteojos o lentes de contacto, o si una hinchazón dolorosa no se puede aliviar con medicamentos o lentes de contacto especiales.

Hay que tener en cuenta la magnitud de esta cirugía antes de su elección terapéutica. Por un lado se deben seleccionar aquellos casos en los que el resto de las estructuras oculares están lo suficientemente conservadas como para permitir una mejoría aceptable de la visión. Por otro lado deben descartarse aquellos en los que la visión preoperatoria es lo suficientemente buena como para  que no valga la pena asumir los riesgos de la intervención.

¿En qué consiste la operación y, en general, qué resultados se alcanzan?

El cirujano extrae un”botón” circular de la córnea dañada, sustituyéndolo por otro de córnea sana de un donante, procediendo a suturarlo con puntos no reabsorbibles. Una vez finalizado el procedimiento el ojo debe permanecer ocluido durante 24 horas, tras las cuales se inicia un tratamiento con gotas y pomadas oftálmicas que suele prolongarse durante meses. 

Durante la primera semana la persona en cuestión debe evitar agacharse o levantar grandes pesos, pero se puede continuar con la vida normal. Los puntos de sutura se empiezan a retirar a partir de los 6-12 meses.

Los injertos corneales pueden ser totales (cuando se injerta todo el espesor de la córnea) o lamelares (cuando se trasplantan sólo algunas capas de la córnea) y consisten en retirar la córnea enferma en el paciente y sustituirla por una córnea humana de cadáver. Los resultados son buenos en el 90%.

¿Existe la posibilidad del rechazo del tejido trasplantado?... ¿Cuál es el lapso en qué puede producirse?

Sí, existe la posibilidad del rechazo al injerto y este se puede presentar después de los 21 días de la cirugía. Pero tiene la ventaja de presentarse con menor frecuencia que en otros órganos trasplantados como el riñón, por ser la córnea un tejido avascular (desprovista de vasos).

Los linfocitos y las células plasmáticas son los elementos principales del rechazo de injertos de córnea. Estas células están sensibilizadas a los antígenos del injerto y son competentes inmunológicamente para buscar y destruir las células donantes.

Otros riesgos para el trasplante de córnea son:
  • Sangrado
  • Cataratas
  • Infección del ojo
  • Glaucoma (presión alta en el ojo que puede causar pérdida de la visión)
  • Pérdida de la visión
  • Cicatrización del ojo
  • Inflamación de la córnea
Fuentes:



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