Blog Institucional del Centro Internacional de Retinosis Pigmentaria Camilo Cienfuegos de La Habana Cuba

martes, 31 de mayo de 2016

Retinosis Pigmentaria y Edema Macular Cistoide Asociado (Estudio de Casos)



Edema MacularINTRODUCCIÓN

La prevalencia de RP es 1/3 000-1/5 000, aproximadamente. Se calcula que existen alrededor de 1,5 millones de personas afectadas en el mundo, siendo más frecuente en hombres que en mujeres, en su mayoría de forma bilateral y simétrica en ambos ojos.

Varias son las complicaciones que aparecen en el curso de la retinosis pigmentaria y entre ellas el edema macular cistoide, importante ya que las afecciones maculares dan al traste con la visión central lo que ocurre por el compromiso de otras capas de la retina más allá de los fotorreceptores. En nuestro criterio esto responde también al proceso de apoptosis, necroptosis y remodelación como ya ha sido señalado que ocurre en la fisiopatología de la RP.

La relativa frecuencia con que el edema macular cistoide (EMC) está presente en los afectados de RP, entre el 11 y el 70 %,  hace que este se incluya dentro de las “maculopatías de la retinosis pigmentaria”. 

Se realizó una revisión de la literatura relacionada con el tema a través de la utilización de Google como motor de búsqueda, el directorio LILACS y la consulta de las bases de datos PubMed e Hinari. Se localizaron artículos sobre retinosis pigmentaria y el edema macular cistoide asociado publicados en los últimos cinco años (2009-2013), así como otros artículos de interés relacionados con el tema.

DESARROLLO

Aunque hay casi 200 genes descritos en las bases genéticas de las distrofias de retina (48 para la RP, hasta el 2013), se calcula que aún queda un 50% de genes por identificar y se continúa trabajando por hallarlos. Estos resultados demuestran, una vez más, que se trata de una enfermedad genéticamente heterogénea. Sin duda detectar la presencia del defecto genético permitirá el más temprano y certero diagnóstico y constituye una guía para la terapia génica.

Quizás influya en la aparición y tipo de evolución del EMC asociado a RP el tipo de herencia o determinadas mutaciones. Por ejemplo el ABCA4 está implicado en las formas recesivas de RP, distrofia de conos-bastones y en distrofias maculares distintas a la RP. 

Se puntualiza esto solo para dar una idea de lo complejo que es el análisis de la RP aun tratándose del estudio dedicado a las bases genéticas que le dan origen y mucho más de la correlación genotipo-fenotipo.

La prevalencia de EMC y RP es de un 11-70 % en pacientes con RP no sindrómica, otros estudios reportan un 20 % y de un 8-60 % en pacientes con Síndrome de Usher, el tipo más frecuente de RP sindrómica. 

Existen referencia a una mayor incidencia en pacientes con retinosis pigmentaria autosómica dominante y recesiva y menor en la retinosis pigmentaria ligada al X pero a su vez, en otros estudios no se muestran diferencias.

El EMC puede manifestarse en cualquier estadio de la RP y puede ser unilateral o bilateral. Es frecuente su prevalencia en una misma familia, en varias generaciones y en pacientes jóvenes.

Su etiología aún no está bien aclarada, se le atribuye un papel importante a los anticuerpos antirretina como la antienolasa y la antianhidrasa carbónica y también se sugiere que pudiera ocurrir un proceso inflamatorio de bajo grado ante los eventos anteriormente explicados, que dispararía la cascada enzimática del ácido araquidónico, con liberación de mediadores de la inflamación y ruptura subsiguiente de las BHR, difusión de fluido y acumulación del mismo ante un EPR con importantes afectaciones y evidente disminución de su capacidad de bombeo normal como está presente en la retinosis pigmentaria.

Clinicamente el EMC asociado a RP se caracteriza por tener un patrón angiográfico de escasa difusión o ninguna, por lo que se afirma que la OCT es más sensible para detectarlo aun en etapas subclínicas. Por biomicroscopía binocular indirecta es posible visualizarlo pero en etapas más avanzadas.

Resaltamos que ante un paciente con RP se impone la vigilancia y evaluación periódica de su agudeza visual central y las características anatómicas de la mácula, estudiada con el empleo del avance tecnológico que la Oftalmología nos ofrece en estos tiempos con dos objetivos: el temprano diagnóstico del edema cistoide y la aplicación del tratamiento elegido para este.

La comprensión de los mecanismos implicados en el EMC en el curso de la RP resulta alentadora para investigar más en el área de tratamiento y ofrecer mejores oportunidades de recuperación a nuestros pacientes.



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lunes, 30 de mayo de 2016

El Pterigion, tumor ocular benigno más frecuente



Pterigion¿Qué es el Pterigion?

Es un crecimiento anormal de la conjuntiva sobre la córnea. Ocurre más frecuentemente sobre el lado nasal, pero puede ocurrir también en el lado externo del ojo o en ambos. Esta condición es indolora, pero estéticamente es molesta

El pterigión constituye una hiperplasia fibrovascular de carácter benigno de la conjuntiva bulbar que invade la córnea, está clasificado dentro de las degeneraciones no involutivas o tumoraciones epiteliales benignas corneales.
Se localiza en la conjuntiva bulbar cerca del limbo corneal en el área interpalpebral, a las 3 y 9 horas. Puede ser unipolar (solo afecta una parte) o bipolar, cuando afecta tanto la parte temporal como la nasal, es más frecuente en el lado nasal. También pueden ser unilaterales o bilaterales.

¿Por qué se produce el Pterigion?

Se plantea que las células madre limbares se modifican con exposición crónica a la luz ultravioleta, por lo que hay una rotura de la barrera limbar que causa la invasión conjuntival del epitelio corneal. 

La causa exacta se desconoce, aunque es indiscutible la influencia del medio ambiente en la formación y desarrollo del pterigión. Es más común en personas que tienen mucha exposición a la luz solar o al viento, como en el caso de las personas que trabajan al aire libre.

Los factores de riesgo son exposición en áreas soleadas, polvorientas, arenosas o de mucho viento. Los granjeros, los pescadores y las personas que habitan cerca del ecuador a menudo resultan afectados. El Pterigión es poco común en los niños.
Los defectos de la lágrima, que en su momento se pensó podían influir en la formación del pterigión, no parecen estar claramente implicados en esta patología.

¿Cuáles son las clasificaciones del Pterigion?

Según su extensión: 

  • Grado I: limbo corneal.
  • Grado II: entre el limbo corneal y el área pupilar.
  • Grado III: hasta el área pupilar.
  • Grado IV: sobrepasa el área pupilar.
Pueden ser según el curso y evolución: 

  • Progresivos, estacionarios y regresivos, según su crecimiento y evolución.
  • Primarios (cuando no han sido operados).
  • Recurrentes o recidivantes (cuando se reproducen después de ser operados).
¿Cuál es la prevalencia mundial?

El pterigión está presente a nivel mundial, pero es más común en climas cálidos y secos; predomina en países comprendidos entre los 40º de latitud norte y sur. Es más frecuente en el ámbito rural que en el urbano. Es el tumor ocular benigno más frecuente 

No suele haber predominio del sexo femenino ni del masculino, cuando las condiciones de vida son similares; aunque existen estudios que destacan indistintamente uno de ellos. El predomino del pterigión aumenta con la edad, pero es más frecuente entre grupos de población entre 20 y 50 años de edad.

¿Mitos sobre el Pterigión?

Hay momentos en que la carnosidad deja de crecer y tiende a aplanarse. Existen casos más raros, en donde la carnosidad avanza hasta tapar la región del centro de la visión y afecta la vista. Por eso es importante visitar a un especialista para que este determine el estado de su carnosidad.

Las gotas descongestionantes son importantes para mantenerlo no irritado y hacer que así el aspecto no sea desagradable y la carnosidad no crezca mayormente. Pero las gotas no lo quitan.

Hay casos en donde la carnosidad ocluye el área pupilar y es necesario operarlo. Solo un especialista puede determinar si hay que operar o no.

¿Qué tratamiento se aplica para los casos de Pterigión?

Las lesiones pequeñas en general no requieren tratamiento y son manejados únicamente con colirios lubricantes. Los casos más avanzados se tratan mediante extirpación quirúrgica.

Esta consiste en una cirugía de autoinjerto conjuntival. Se utiliza anestesia local. El ojo es abierto con un separador. Se coloca bajo un microscopio y se pide al paciente que dirija la visión hacia un punto determinado. 

El autoinjerto significa que una pequeña porción de su conjuntiva será colocada en el sitio en donde se realiza la escisión del pterigión. Después de la cirugía se le colocará un parche, que a los pocos días se le quitará. El ojo estará rojo, tardará unas pocas semanas en recuperarse. El paciente deberá consumir los medicamentos prescritos y utilizar lentes oscuros durante un tiempo.

El diagnóstico y tratamiento del pterigión, además de los aspectos netamente médicos que se invocan en su análisis, incluye un grupo de elementos desde el punto de vista social, ambiental, económico, psicológico, entre otros, que definitivamente forman parte de una visión más completa e integral del fenómeno, lo que permite analizarlo llegando a un nivel superior, que posibilita un óptimo enfrentamiento de la problemática de salud. 

Esto último indudablemente coadyuva al mejoramiento de las estrategias de promoción, prevención, diagnóstico y tratamiento del pterigión, e influye positivamente en la calidad de vida de los pacientes.

Fuentes:


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viernes, 27 de mayo de 2016

¿Cómo se trata la catarata pediátrica?



Cataratas PediátricasLas cataratas pediátricas que aparecen al nacimiento o en los primeros años de la vida constituyen un serio obstáculo en el desarrollo del sistema visual de los niños, que debe ser solventado lo más precozmente posible. Incluso en los países desarrollados las cataratas pediátricas son responsables de un importante porcentaje de ceguera infantil. 

El problema más importante es que una deprivación visual durante el periodo crítico de desarrollo visual condiciona una ambliopía reversible o irreversible en función de la edad en la que se produce. Sin embargo, a pesar de la gravedad de la ambliopía, el pronóstico visual tras la cirugía de catarata ha mejorado enormemente en las dos últimas décadas.

EPIDEMIOLOGÍA

Se ha estimado en alrededor de 1,5 millones el número de niños con baja visión o ciegos legales (agudeza visual con corrección menor a 1/20 en el mejor ojo) en el mundo, con una prevalencia de 1 a 4/10.000 niños en los países industrializados y de 5 a 15/10.000 en los países en vías de desarrollo.

MANIFESTACIONES CLÍNICAS Y DIAGNÓSTICO

Los signos y síntomas por los que se diagnostica una catarata, de mayor a menor índice de frecuencia, son: 

1. Leucocoria.
2. Nistagmos en las cataratas bilaterales.
3. Estrabismo, generalmente esotropía en los más pequeños y exotropía  en los mayores.
4. Disminución de visión que, o notan los padres, o manifiesta el propio enfermo cuando alcanza cierta edad.
5. Exploración rutinaria o secundaria a cualquier otra enfermedad.
6. Glaucoma doloroso, microftalmos o cualquier otro tipo de anormalidad ocular.

El examen ocular debe hacerse con la pupila dilatada y lámpara de hendidura manual, abriendo el ojo con un blefarostato, y mejor bajo anestesia general que se aprovechará para tomar la presión intraocular. Se verificará primero si la catarata es unilateral o bilateral y cuál es su morfología y posición. Hay que medir y comparar los diámetros corneales. 

Un examen oftalmoscópico indirecto despistará cualquier patología del polo posterior y, si éste no puede visualizarse con claridad, se realizará una ecografía.
Mientras que en las cataratas unilaterales necesitaremos pocas pruebas complementa rias, las cataratas bilaterales nos harán sospechar un origen hereditario o una enfermedad sistémica asociada, por lo que es aconsejable hacer un examen pediátrico completo, análisis de orina para despistar galactosemia y títulos para TORCHS (Toxoplasmosis, Rubéola, Citomegalovirus, Herpes y Sífilis). En casos seleccionados se puede completar el examen con un estudio genético.
 
DIAGNÓSTICO PRECOZ

Numerosos estudios muestran la existencia de un periodo crítico visual de desarrollo durante  el cual el sistema visual inmaduro debe ser estimulado por la formación de imágenes nítidas en la retina para permitir un desarrollo visual correcto. Si esta estimulación no ocurre, se producirá una profunda e irreversible ambliopía.
En los niños con cataratas congénitas unilaterales completas, el periodo considerado crítico para que concluya un desarrollo visual está en torno a las seis primeras semanas de la vida. Es por ello que la cirugía de este tipo de cataratas se puede considerar una emergencia quirúrgica. 

El periodo crítico para revertir de forma completa la deprivación ambliogénica en el caso de cataratas congénitas bilaterales completas no ha sido definido tan claramente como en el caso de las  monoculares. La cirugía debe llevarse a cabo antes de los 2-3 meses de edad. Después de este tiempo se produce el nistagmus secundario a la deprivación sensorial indicando un mal pronóstico visual.

INDICACIONES DE TRATAMIENTO QUIRÚRGICO

En los niños afectados de cataratas unilaterales o bilaterales, las indicaciones quirúrgicas y la relación riesgo-beneficio son más complejas que en los pacientes adultos. 

Debemos considerar el tratamiento quirúrgico de una catarata cuando es extensa (está generalmente aceptado que cuando una opacidad cristaliniana es mayor de 3 mm, es significativa desde el punto de vista visual y debe intervenirse quirúrgicamente) o cuando es una catarata parcial cuya visión no mejora con las oclusiones o penalizaciones, cuando hay pérdida de fijación o nistagmus o estrabismo inducido por la deprivación visual. 

Cuando no cumple criterios de tratamiento quirúrgico se iniciará un tratamiento de rehabilitación visual exhaustivo cuyo principal objetivo es evitar una ambliopía secundaria. Para ello realizaremos una corrección refractiva con/sin oclusiones, penalizaciones. Haremos un seguimiento estricto de la refracción adaptándola en cada visita.


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