Si tiene los ojos rojos y llorosos, podría
deberse a distintas causas. Si se debe a un factor externo irritante, la
reacción de los ojos podría ser completamente normal.
Las lágrimas calman los ojos y los mantienen
lubricados. Si entramos en un entorno con polvo o humo, los ojos utilizan las
lágrimas como defensa. Pero, ¿qué ocurre cuando los ojos nos lloran
constantemente, incluso aunque cambiemos de ambiente?
Si tiene los ojos rojos y llorosos, una de las
principales causas puede ser una alergia. Aunque no haya tenido nunca alergias
de niño, nuestros cuerpos cambian a medida que envejecemos y aunque un año no
hayamos tenido ningún problema, puede que al siguiente no nos ocurra lo mismo. Un
cambio en el entorno también puede desencadenar una reacción alérgica.
¿Se ha mudado hace poco a una casa nueva? ¿Alguno
de sus amigos se ha comprado hace poco una nueva mascota? ¿Ha empezado en un
trabajo nuevo? Todas estas cosas pueden suponer causas de irritación para los
ojos.
Una nueva casa o apartamento, aunque aparentemente
esté muy limpia, puede estar ocultando algo que le irrite los ojos. Su nuevo
trabajo en una oficina podría suponer que el aire le dé directamente en los
ojos, resecándolos y obligándolos a trabajar más para mantenerlos hidratados. Y
la nueva mascota de su amigo podría dejar pequeñas trazas de pelo o caspa en
sus ojos, incluso aunque usted no haya ido a casa de su amigo.
Si ninguna de estas posibilidades encaja en su
situación, también hay otras causas para los ojos llorosos. La edad es una de ellas.
Tratamiento de los ojos llorosos: Lo que podemos
hacer
A medida que envejecemos, la calidad de nuestras
lágrimas empeora. Como sabrá, nuestras lágrimas no solo se componen de agua.
Nuestro cuerpo crea una mezcla compuesta que mantiene los ojos lubricados. Si
los ojos no reciben la hidratación que necesitan, podrían compensarlo con una
excesiva formación de lágrimas, razón por la que tendríamos los ojos llorosos.
La causa de los ojos llorosos podría estar en
algo muy fácil de modificar, por lo que no hay ningún motivo para retrasarlo.
Incluso aunque el problema requiera cirugía, normalmente se trata de una
intervención ambulatoria.










